En 2025 Rory McIlroy ganó el Masters Tournament y se transformó en el sexto jugador en completar el Grand Slam. Gene Sarazen, Ben Hogan, Jack Nicklaus, Gary Player y Tiger Woods formaban el exclusivo club al que se sumó el norirlandés. Esta semana Jordan Spieth tendrá la chance de ganar el PGA Championship y sumarse a ese grupo, aunque la tarea es muy difícil y hubo varios grandes nombres de la historia que quedaron en la puerta. Son 12 en total los jugadores que ganaron tres de los cuatro majors y quedaron a solo un paso.
A comienzos del siglo XX el Masters no existía —recién comenzó a jugarse en 1934—, por lo cual hubo nombres importantes que nunca tuvieron la oportunidad. Allí encontramos a Walter Hagen, ganador de 11 majors, pero que para cuando nació Augusta ya estaba en el final de su carrera. Algo similar le ocurrió al escocés Tommy Armour, que apenas llegó a disputar las primeras ediciones. El inglés Jim Barnes fue el primer ganador del PGA Championship, conquistó los dos abiertos, pero jamás jugó en Augusta.
Un poco más acá en el tiempo aparecen dos de los nombres más importantes de la historia de este juego a los que les faltó una pata de la mesa. Sam Snead nunca pudo ganar el U.S. Open y terminó segundo en varias oportunidades, mientras que Byron Nelson jamás ganó el Open. “Lord Byron” ni siquiera hacía el viaje a Gran Bretaña porque su único objetivo en la vida era juntar dinero para comprarse un campo y retirarse de la competencia. Así sorprendió al mundo en 1946, con solo 34 años, cuando anunció que dejaba el tour luego de una temporada en la que ganó 18 torneos, 11 de ellos en forma consecutiva.
Seguimos avanzando en el calendario y ya en el golf moderno hubo cuatro jugadores que quedaron en la puerta. Arnold Palmer nunca pudo con el PGA Championship, a pesar de haber sido segundo un par de veces; a Lee Trevino se le negó el Masters, donde un décimo puesto fue su mejor actuación en un lugar en el que nunca se sintió cómodo; Raymond Floyd intentó varias veces ganar el Open y jamás estuvo cerca de lograrlo, mientras que a Tom Watson el PGA Championship fue el que le faltó. Watson tuvo su gran oportunidad en 1978 en Oakmont Country Club, cuando llevaba una buena ventaja con solo nueve hoyos por jugar, pero terminó perdiendo un desempate ante John Mahaffey.
En los tiempos actuales hay tres jugadores que completan esa docena y que todavía tienen chances. En realidad son solo dos los que siguen activos, porque Phil Mickelson ya parece no tener margen para ganar el U.S. Open, campeonato que lo vio terminar segundo en seis ocasiones. Scottie Scheffler tendrá su oportunidad el mes próximo en Shinnecock Hills Golf Club durante la disputa del U.S. Open. La semana será especial para Scheffler porque no solo el campeonato termina el Día del Padre, sino que además ese 21 de junio cumplirá 30 años. Sería un regalo inolvidable para el texano.
Esta semana los ojos estarán puestos en Spieth, que ha mejorado mucho su golf, que ya no tiene lesiones, pero que todavía no ha podido juntar cuatro buenas rondas en la misma semana. El PGA Championship ya está con nosotros y eso será un motivo extra para prestarle atención al segundo major del año.
