Los que tengan más memoria recordarán el US Open de 2002, cuando el público en Bethpage se la agarró con Sergio García. La gente de New York lo enfermó en tiempos en que Sergio apretaba y soltaba el grip unas 20 veces antes de pegar. Ganó Tiger aquel año y no pasó a mayores. En 2009 ganó Glover en un duelo de locales y tampoco pasó nada, lo mismo que en el PGA Championship de 2019, cuando Koepka venció a DJ. Todo cambió el año pasado.
El público de New York se comportó en forma vergonzosa durante la Ryder Cup y la PGA of America, en lugar de tratar de calmar los ánimos, contrató un payaso que alentaba a la gente a gritar «fuck Rory». Hace poco menos de un mes el mismo público se la agarró con Wyndham Clark durante la ronda final del US Open porque querían que ganara Scheffler. Tan malo fue el comportamiento que la seguridad invitó a algunos espectadores a retirarse.
Esta semana en el Open la R&A anunció el código de conducta que se aplicará durante el campeonato. «Este código de conducta no pretende cambiar lo que hace al Open tan especial, sino que lo que pretende es mantener las tradiciones. Siguiendo unos simples principios todos podemos ayudar a que el Open siga siendo un lugar de respeto y una experiencia inolvidable para todos», dijo Mark Darbon, CEO de la R&A, cuando la institución comunicó este nuevo código. En el sitio web del Open pueden encontrarse los lineamientos de este código, que básicamente se refiere al comportamiento que debe tener el público siguiendo las tradiciones del golf.
Al final Augusta National vuelve a tener razón y algunos entienden solo por las malas.


