Seve Ballesteros decía siempre que hacen falta una gran cantidad de golpes buenos para ganar un torneo, pero solo uno malo para perderlo. Daniel Berger abrió la semana en Bay Hill con 63 golpes, a los que le sumó 68 el viernes. La ventaja era de cinco golpes, pero el líder sabía que el fin de semana sería una dura prueba.
“Es una buena ventaja, pero esta cancha se va a poner muy dura para las dos rondas finales y habrá que seguir jugando bien”, decía el puntero.
El sábado, una clásica lluvia de Florida inundó los greens y el juego tuvo que ser suspendido, lo que hizo que los grupos finales no pudieran terminar. En el último iba Berger con Bhatia y la diferencia se achicó a un solo golpe producto del birdie del zurdo contra el bogey de Berger en el 18.
La ronda final abrió de la mejor manera para el líder, que sacó dos de diferencia en el primer capítulo gracias a un perfecto birdie. No le preocupó el bogey del 2 porque en el 4 tuvo uno de esos golpes de suerte que te marcan algo. Su pelota terminó en un arroyo a la derecha del fairway del par 5, pero no solo pudo jugarla desde allí sino que además se llevó el birdie.
Bhatia no mostraba solidez en su juego y, con nueve por jugar, se encontraba a cinco del puntero. Adelante, solo Aberg, mostrando su mejor versión de 2026, parecía querer arrimarse, pero alternaba buenas con malas.
La cuestión es que Bhatia prendió el turbo y abrió el regreso con cuatro birdies consecutivos contra uno del líder. Cuando Berger subió el 13, con un gran bogey, la diferencia volvió a ser de uno, pero Bhatia no se salvó en el 15.
Eran dos los golpes llegando al par 5 del 16, que mostraba una bandera muy pegada al agua de la izquierda. No fue problema para Bhatia, que la dejó dada con su segundo golpe. Respondió bien Berger, que no tuvo problemas para llevarse el birdie, pero otra vez la ventaja era solo de uno.
No arrimó bien su primer putt Berger en el 17, falló el segundo y todo quedó igualado al 18. Allí Berger falló el fairway por la derecha, no llegó al green, pero se salvó embocando desde cuatro metros para mandar el torneo a hoyos suplementarios.
Vale decir que Bhatia a punto estuvo de perderlo cuando su segundo golpe apenas pasó el agua.
Volvieron al 18 y esta vez Berger falló por la izquierda, desde donde pudo alcanzar el green, pero muy lejos. Su putt de 30 metros frenó a poco más de dos del hoyo y Bhatia volvía a tener la chance de ganar. No embocó, pero tampoco lo hizo Berger, que le dejó el torneo servido al joven zurdo.
Berger hizo todo el gasto en la semana, pero siempre hablamos de lo difícil que es ganar. Solo hay que pegar muchos golpes buenos y tratar de no pegar uno malo en el momento de la definición. Por este año Akshay Bhatia será rey en el reino de Palmer.
