Mucho se esperaba de Scheffler y McIlroy esta semana. El #1 del mundo llegaba de no pasar el corte en Escocia y en Birkdale jugó en forma casi impecable de tee a green, pero con su putter fue de lo peor que le he visto. Terminó negativo en golpes ganados con el putter, pero la cantidad de oportunidades que dejó pasar, en especial viernes y sábado, fueron tantas que en un momento me dio la sensación de que debía ir ganando por varios.

Por el lado de Rory sigue cometiendo errores de estrategia que parecen de un novato. En su caso se lo atribuyo a jugar con su amigo de caddie y lo sucedido el viernes en el 14 pinta lo que les digo. Metido en el rough, con un lie no muy bueno. A 200 yardas tenía un bunker que era muy difícil de volar desde ese lie. No es domingo, cuando necesitás birdie sí o sí y vale la pena jugársela. Era viernes y faltaba más de la mitad del campeonato, pero McIlroy tiró igual. Resultado: terminó en el bunker, de ahí se voló el green y se fue con bogey. No digo que hubiera ganado, pero no se puede el viernes perder golpes de esa manera porque son esos errores los que te dejan cada vez más lejos.

Termina el año para ambos en cuanto a majors se refiere. Creo que McIlroy jugó muy poco después de Augusta y esa falta de competencia lo puede haber perjudicado, pero parece que ese será el camino que elija el irlandés para el resto de su carrera. Scheffler nos acostumbró a verlo ganar majors y este año quedó en cero la cuenta, pero sus números siguen siendo impresionantes, aunque solo un título parece poco para el #1 del mundo.

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