En el año 2013 el sudafricano Richard Sterne era uno de los mejores jugadores del DP World Tour y llegó a ubicarse dentro de los 30 mejores del mundo. Ese había sido el año de su último triunfo en el circuito. Llegaron las lesiones que lo sacaron del tour por un buen tiempo y cuando volvió su juego ya nunca fue el mismo. Hasta el domingo.

El tour tenía su parada en Bélgica y allí Zane Lombard, qué manera de sacar jugadores Sudáfrica, comandaba las acciones luego de tres rondas y cuando embocó desde atrás del green en el 10 parecía en control de su juego. Un golpe malo de salida en el 13 terminó en el agua y le costó un bogey, pero seguía primero. Bastante adelante Sterne embocaba para birdie en el 16 y en el par 5 del 17 pegó una de esas maderas 3 con las que todos soñamos: alta y con apenas un poco de draw, la pelota picó corta del green para detenerse a 1 metro del hoyo. Fue águila, fue 66 en la ronda final y el total de 18 bajo par ya molestaba a los que seguían en cancha.

Lombard volvió a fallar el golpe de salida en el siguiente y esta vez se fue con un muy mal doble bogey, a lo que sumó otro bogey más en el 16. De estar 2 golpes adelante se encontró 3 atrás con 2 por jugar, diferencia que no pudo descontar y terminó empatando el 8.º lugar.

Fue la 7.ª victoria para Richard Sterne en el circuito, y a los 43 años estos títulos se disfrutan diferente.

© 2026 Golf los Lunes – Todos los derechos reservados