Decimos siempre que ganar es muy difícil en cualquier tour. Una de las cosas que se requieren para ganar un torneo es casi siempre jugar bien los últimos hoyos, algo que no le está pasando a Jordan Spieth.
El joven maravilla viene mostrando una gran mejoría en todos los aspectos de su juego, pero repasemos sus últimas rondas y encontraremos un común denominador: los últimos hoyos le están dando trabajo.
Esto comenzó la semana pasada en el Players cuando firmó 73 el jueves con doble bogey en el 18. El viernes salió por el 10 y empezó a jugar como el Spieth de los buenos tiempos. Le quedaba solo el par 5 del 9 y estaba 6 bajo par en el día, con la chance de llegar en dos al green. Pegó un furioso gancho y se fue con otro doble bogey.
Esta semana en el Valspar Championship llegó al tee del 16 el jueves 5 bajo par, solo para terminar 3 sobre par en los últimos tres hoyos. El viernes fue por el 10 y con solo dos hoyos por delante estaba 3 bajo par. El final con dos bogeys frustró otra vez al tejano.
El sábado no fue diferente porque estaba 2 bajo par al tee del 14, pero no solo no bajó ese par 5 sino que anotó dos bogeys en el final. En las primeras tres rondas dejó 7 golpes en los últimos hoyos y al final le terminaron costando el torneo.
Por suerte para Spieth el domingo pudo quebrar esa seguidilla de malos hoyos finales jugando los últimos cuatro en 1 bajo par y metiéndose en el top 10. Está más cerca y no me sorprendería nada que termine ganando pronto.
¿Estará calentando motores para el Masters?
