La familia Fitzpatrick solía venir desde Inglaterra a pasar sus vacaciones a Hilton Head; de ahí la gran emoción del mayor de los hermanos cuando hace unos años se quedó con el RBC Heritage derrotando en un desempate a Jordan Spieth. Toda la familia celebró en un lugar que les traía muy buenos recuerdos.
No jugó bien Matthew la semana pasada en Augusta, pero está claro que este lugar y esta cancha lo inspiran. Harbour Town Golf Links es uno de los lugares y de las canchas preferidas por muchos jugadores, y obviamente lo es para el inglés. El viernes se despachó con una ronda de 63 golpes y tomó la delantera. El sábado jugó en el grupo final con Viktor Hovland y, a pesar de un mal comienzo, se repuso, firmó 68 y sacó tres de ventaja. El problema era que quien marchaba segundo era Scottie Scheffler, ganador aquí en 2024.
El arranque fue bueno esta vez y la diferencia se estiró a 4 golpes cuando llegaron al tee del 9. Allí empezó Scheffler a acortar diferencias y los birdies habían dejado de aparecer para Fitzpatrick. Todo parecía bajo control hasta que el N°1 del mundo bajó el 16 y el 17 para quedar a un golpe del líder. En el 18 Fitzpatrick cometió el único error del día. Con viento de izquierda a derecha falló el golpe de salida a un waste area y desde allí hizo todo rápido. Falló el segundo a la derecha del green y se volvió a apurar con su approach, que quedó muy corto. El único bogey del día llegó en el peor momento y ambos volvieron al tee del 18 para el desempate.
Fue Fitzpatrick el primero en pegar el golpe al green y esta vez sacó una flecha al hoyo que terminó 4 metros pasada de la bandera. Scheffler pegó un golpe muy malo, falló el green y jugó un gran approach, pero de nada sirvió. Al igual que en 2023, Fitzpatrick logró el birdie y se calzó por segunda vez el saco de tartán que recibe el ganador.
Un lugar que le sienta bien al inglés, que ya tiene dos títulos esta temporada, cuatro en total en su carrera, y que puede empezar a aparecer entre los candidatos para los grandes campeonatos de 2026.
