Siempre la misma pregunta y el miércoles la respuesta es siempre la misma. Es muy difícil predecir quién ganará el Masters o cualquier otro campeonato de golf en donde se reúnen los mejores del mundo.
Dicho esto, vamos a reducir el número de posibles ganadores al mínimo, y después cada uno elegirá el que más le guste.
En la edición 90 del Masters comienzan 92 jugadores. Jamás en la historia del torneo un amateur ha ganado y eso nos lleva a eliminar a los seis que participan esta semana (perdón Mateo).
Hay otro grupo que es el de los excampeones que ya no compiten con regularidad en el Tour, pero que cada año se dan el gusto de venir a Augusta, participar de la cena de campeones y jugar otra vez el Masters. Este año son ocho (Cabrera, Singh, Olazábal, Weir, García, Couples, Schwartzel y Watson).
También el Masters ha sido muy complicado para los que juegan aquí por primera vez y en esta edición hay 16 profesionales que hacen su debut. Si nos olvidamos de las primeras dos ediciones del torneo, solo una vez —y fue Fuzzy Zoeller en 1979— un debutante se puso el saco verde al terminar. Las excepciones aquí podrían ser Chris Gotterup, Jake Knapp y Jacob Bridgeman.
Verán que ya pasamos de 92 jugadores a 62 posibles ganadores, pero la lista de candidatos es todavía demasiado grande y es ahora donde hay que empezar a pensar.
De los jugadores que vienen del LIV sobresalen los nombres de Rahm y DeChambeau. Ambos vienen de ganar en su Tour, ambos han jugado muy bien aquí y ambos son considerados serios candidatos a ganar. El científico ha tenido problemas en Augusta con el control de la distancia con sus hierros y el año pasado se pegó un duro golpe en la ronda final.
Rahm, ganador en 2023, finalizó 45 al año siguiente y 14 en 2025, pero parecería que este año llega en mejor forma. Aquí yo no me olvidaría de Patrick Reed. Otro excampeón que este año arrancó con todo en el DP World Tour, que terminó tercero el año pasado y que disfruta el Masters y pelear por ganar. El “malo” de la película siempre será candidato.
Están también los excampeones que siempre llegan con la ilusión de volver a ganar. Spieth ha mostrado progresos en su juego, pero la semana pasada perdió ocho golpes con referencia al field con su putter en Texas. Igual creo que es candidato, al igual que Matsuyama, que viene jugando bien y estuvo a punto de ganar este año.
Por supuesto aquí aparecen dos nombres que están entre los superfavoritos: Rory McIlroy y Scottie Scheffler.
Sin la mochila de otros años, McIlroy ha disfrutado ser el campeón del Masters. Llegó aquí el sábado, algo que jamás hacía, estuvo para el torneo de las damas y se quedó el domingo a entregar premios en el Drive, Chip & Putt.
No es fácil defender en Augusta, solo tres lo han hecho, pero sin la presión de otros años el norirlandés será muy peligroso si arranca bien.
Scheffler no ha sido el mismo desde su triunfo en el American Express. No ha comenzado bien los torneos y siempre corrió de atrás para tratar de arremeter el fin de semana. El embarazo de su mujer, que dio a luz hace diez días a su segundo hijo varón, lo debe haber tenido preocupado y llega al Masters ya con la mente 100% en el torneo. Nadie puede descartar al mejor del mundo.
Ahora vienen los nombres que todos pensamos que pueden ganar y habrá argumentos para todos ellos: Rose, Åberg, Schauffele, Hatton, Thomas, Koepka, Si Woo Kim, Fleetwood, Fitzpatrick, Morikawa, Young, Hovland, Spaun y Straka. Cualquiera de ellos podría terminar muy contento el domingo y entrar en el reducido club de ganadores del Masters.
Puesto a elegir, me voy a quedar con Scheffler como candidato, creo que Spieth peleará el torneo y que Gotterup será el mejor de los debutantes.
Hagan sus apuestas.
