Nunca es lo mismo el fin de semana. Los nervios empiezan a aparecer, los punteros ya no juegan tan sueltos y los de atrás aprovechan, pero el sábado en el Players ni siquiera los de atrás pudieron avanzar en el tablero. Solo el 65 de MacIntyre y el 66 del, ¿canadiense?, Sudarshan Yellamaraju mostraron que había buenos scores. El resto, nada.
Es verdad que Scheffler y sus 67 golpes hicieron que el número 1 del mundo trepara un poco en el tablero, pero si nos ponemos a analizar la ronda veremos que necesitó 23 putts y que se salvó en los 9 greens que falló. No debe haberse quedado muy conforme con cómo pegó y su juego está en un bache del que saldrá muy rápido.
También hubo malos scores como el de Xander Schauffele. Nunca lo vi al californiano pegar tan mal y cometer errores de un jugador aficionado. En el 10 casi le erra a la pelota con un approach desde la pared del bunker. Al principio me pareció un shank, pero después, cuando lo mostraron en cámara lenta, se vio cómo la punta de su sand apenas hizo contacto con la pelota, que salió totalmente para la derecha. En el 15, y quizás con lo sucedido en el 10 en su cabeza, tuvo otro approach desde el rough a la altura de la bandera que parecía sencillo, pero terminó errando el green por el otro lado. Los 74 golpes son poco característicos de Schauffele.
El líder tampoco brilló y, sin embargo, tuvo la chance de poner muy buena distancia con el resto, pero falló dos putts muy probables en los últimos dos capítulos y le puso más emoción al domingo. El bogey llegó antes que el birdie para Åberg y fue un llamado de atención. El primer acierto llegó en el 9 luego de un brillante segundo golpe y enseguida pegó dos tiros fabulosos en el 11 para llevarse el águila. Falló en el 17 de cerca y los tres putts del 18 fueron malos.
Saldrá a jugar el domingo con 3 de ventaja sobre Michael Thorbjornsen (67), que está haciendo su presentación en el Players y que nunca ha ganado en el tour. Todo indicaba que sería Cameron Young el compañero de Åberg el domingo en el último grupo, pero tuvo que trabajar —y mucho— para anotar doble bogey en el 18 y quedar a 4 del líder.
Todo dependerá de Åberg en una ronda final en la que se espera lluvia para cuando los líderes lleguen al 9. Si juega bajo par será difícil para el resto, pero ya sabemos que eso no es fácil el domingo en esta trampa mortal que Pete Dye llamó la Stadium Course.
