Hace pocas semanas Haeran Ryu había pedido una licencia médica. Volvió y ganó el KPMG Women’s PGA Championship. Ayer levantó el trofeo del Evian Championship, segundo major en su carrera.
La ganadora tuvo un sábado soñado y un domingo que parecía una pesadilla. En la tercera jornada Ryu anotó 9 birdies y un águila en camino a una tarjeta de 60 golpes (¡¡¡tiró para 59 en el 18 desde 7 metros y la dejó corta en la boca del hoyo!!!), pero el domingo todo cambió. Habían pasado 17 hoyos y llevaba 16 pares y un bogey. Esto, sumado al buen día de la japonesa Iwai y al fabuloso día final de Brooke Henderson, ex campeona aquí, le pusieron suspenso a la definición. La canadiense, que había anotado águilas seguidas en el 7 y 8, este último un perfecto hoyo en 1, llegó un golpe detrás de las líderes al par 5 final. Las dos punteras fallaron el fairway y no pudieron alcanzar el green en 2, mientras que Henderson pegó dos golpes perfectos, dejándose un putt de 3 metros para el tercer águila del día. Ryu fue la primera en jugar y el birdie finalmente llegó el domingo. Falló Iwai y Henderson, con su águila, mandó el campeonato a hoyos suplementarios. Esta vez fue Henderson la que falló el fairway, sacó al fairway y solo salvó el par. Ryu, con dos putts de lejos, festejó en Evian.
Párrafo aparte para el campeonato y su cancha. El lugar, Evian-les-Bains, es sencillamente espectacular. Ubicado a orillas del lago Ginebra, el resort ofrece todo lo que un visitante puede esperar. Todo menos una cancha de golf de nivel internacional. Si a esto le sumamos el tremendo calor que azota a Europa desde hace días, la presentación de la cancha tampoco fue de las mejores. Hace unos años el trazado sufrió una renovación total que la mejoró, pero todavía está lejos de los otros escenarios en donde las damas juegan sus grandes campeonatos. El campeonato tiene categoría de major en la LPGA y la organización debería estar más encima del tema para asegurar la calidad de la presentación de la cancha.
El campeonato tiene todo para ser fabuloso. Todo menos una buena cancha.


