Al final fue para Cameron Young, pero pudo haber sido para Åberg, para Fitzpatrick o para MacIntyre. La ronda final del Players comenzó con el sueco al frente por tres golpes, jugando junto al joven Thorbjornsen, y el birdie del 2 mostraba a un Åberg en control de su juego. Lamentablemente para él fue su único birdie del día, pero eso no le impidió al sueco tener dos de ventaja cuando llegó al tee del 11.

Delante de ellos, Fitzpatrick y Young se acercaban al líder, pero todos seguían esperando que Åberg prendiera el turbo, aprovechara el par 5 del 11 y el corto hoyo 12 para poner distancia sobre el resto y caminar hacia la victoria. Pero dos malos swings —y quizás una mala decisión— dieron por tierra con su sueño de ganar el Players.

Primero fue un muy mal segundo golpe en el 11 que terminó en el medio del agua. Allí apareció el primer llamado de alerta y cuando llegó al tee del 12 ya estaba igualado con Fitzpatrick. En los últimos cinco grupos que pasaron por el 12 ninguno eligió el driver para pegar desde el tee. Solo Åberg lo hizo y otro mal swing —esta vez una ahogada que terminó en el medio del agua— lo llevó a un doble bogey que fue demasiado.

Los birdies de Fitzpatrick y Young en el 12 ya mostraban que la pelea sería entre ellos, por más esfuerzos que hicieran MacIntyre y Schauffele. Este último logró uno de los pocos birdies en el 18 y puso -11 en el tablero, pero Mr. X había perdido el torneo el sábado. El escocés quedó en mala posición luego de su segundo golpe en el 16 y con el siguiente terminó en el agua.

Todas las miradas se posaron en el anteúltimo grupo, que estaban igualados en 12 bajo par al tee del 15. El primero en romper la igualdad fue Fitzpatrick con el birdie en ese par 4. Ninguno de los dos aprovechó el par 5 del 16, que se jugó con viento en contra, y en el 17 las cosas volvieron a quedar igualadas. Un fabuloso golpe de Young y un perfecto putt de 3 metros los dejó a ambos en -13 con solo el 18 por delante.

Fue primero el turno del estadounidense y, ayudado por el fuerte viento a favor, pegó el golpe de salida más largo en la historia del par 4 final. Fitzpatrick terminó en las agujas de los pinos de la derecha, desde donde no pudo alcanzar el green. Young se fue con el par y el inglés tenía un putt de casi dos metros y medio para mandar todo a hoyos suplementarios, pero falló y el título quedó para Cameron Young con 275 golpes, 13 bajo par. El mismo score que tenía Åberg al llegar al tee del 11.

Es el segundo título en la carrera de Young y el más importante de su trayectoria. Venía de terminar el año con una muy buena actuación en la Ryder Cup y en el comienzo de 2026 había terminado 7.º en Riviera y 3.º la semana pasada en Bay Hill. Un merecido ganador que ahora tendrá la confianza por las nubes para encarar la temporada de majors.

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