Teeth of the Dog, en Casa de Campo Resort & Villas, reabrió hace un par de meses tras la restauración más importante desde su inauguración en 1971, en un proyecto que implicó una inversión cercana a los US$15 millones y que tuvo como principal objetivo preservar la esencia del diseño original de Pete Dye.
Después de más de cinco décadas de exposición al entorno marino del Caribe, el campo requería una intervención profunda. El trabajo, liderado por Jerry Pate Design, se enfocó en conservar fielmente la idea original sin reinterpretaciones, combinando precisión histórica con tecnología moderna.
La renovación incluyó la reconstrucción de greens, bunkers, tees y fairways, junto con la actualización de sistemas de drenaje e irrigación y el resembrado completo con Dynasty Paspalum. También se reforzó la línea costera, en particular en los icónicos “Heaven 7”, los siete hoyos frente al mar que definen la identidad del campo.
Más allá de lo técnico, la sensación es clara: Teeth of the Dog vuelve a jugarse como fue pensado por su creador. Con greens más firmes, superficies más consistentes y una interacción más directa con el viento y el mar, el recorrido recupera ese carácter desafiante que lo convirtió en uno de los mejores del mundo.
La reapertura, que contó con la presencia de autoridades y referentes del golf, vuelve a poner a Casa de Campo en el centro de la escena internacional, reafirmando su posicionamiento como uno de los destinos más importantes del Caribe.
