Augusta National Golf Club siempre sorprende y este año no es diferente. La última gran sorpresa es el nuevo edificio para los jugadores, familias, coaches, caddies, etc., y el club lo ha llamado Players Facility.
Para ubicarlos geográficamente en el club: cuando se entra por Magnolia Lane, a ambos lados de la calle está la vieja cancha de práctica del club, que hoy es usada solo por los socios, ya que a partir de 2010 apareció la que hoy utilizan los jugadores para el Masters. Cuando uno va entrando y mira hacia la derecha —les decía que está la cancha de práctica—, cuyo límite es un gran ligustro que ya no deja ver más allá.
Detrás de ese ligustro existía otra calle del largo de la cancha de práctica en donde estacionaban de ambos lados los jugadores a 45 grados. Los ganadores del Masters tenían su lugar reservado en el pequeño parking del club frente al clubhouse. Del otro lado de esa calle está la actual cancha de práctica.
Esa calle en donde se estacionaba ya no existe más y le dio lugar a un fabuloso edificio que, como todo en Augusta, parece haber estado allí por años. Para solucionar el tema del estacionamiento se construyó debajo del nuevo edificio un parking subterráneo y los jugadores acceden al lugar sin tener que caminar a la intemperie.
Desde el parking se accede por un largo pasillo de entrada en donde las paredes están decoradas con los planos originales de cada hoyo y la explicación de Alister MacKenzie de por qué cada hoyo fue diseñado de esa manera.
Ya en la planta baja está la zona de relax, donde los jugadores pueden pasar el rato en caso de alguna suspensión. En ese ambiente están exhibidos los cuatro trofeos que Bobby Jones ganara en 1930 (The Amateur, The Open, US Open y US Amateur), que solo están allí por esa semana, porque luego vuelven a su lugar: las vitrinas del Atlanta Athletic Club.
En ese mismo nivel se encuentra el vestuario con 100 lockers, cada uno con una estación para cargar teléfonos. Los lockers ya están asignados cuando los jugadores llegan y no ha sido por orden alfabético, sino que, por ejemplo, cada amateur que participe en el Masters tiene el suyo al lado de un excampeón.
En el medio del vestuario hay dos mesas con cuatro sillas cada una, y una de esas mesas fue construida con madera de un árbol de los que se cayeron durante la tormenta Helene en 2024.
El gimnasio, ubicado en el nivel más bajo, cuenta con todos los aparatos que necesita un jugador de este nivel. Hay una zona con 16 camillas para masajes y tratamientos especiales, tres bañaderas de agua helada, un sauna y un jacuzzi.
El nivel más alto es el toque de distinción final: un salón para 150 personas con vista a la actual cancha de práctica en donde los jugadores pueden desayunar, almorzar o simplemente sentarse a tomar algo.
En abril pasado Fred Ridley, chairman del club, dijo:
“El nuevo edificio ofrecerá a los jugadores del Masters un lugar único en el mundo del deporte para que disfruten desde que lleguen hasta que se vayan”.
Todo lo que hace Augusta National Golf Club es de muy buen gusto y de una calidad en donde nada queda librado al azar. Esta vez superaron su propio estándar de calidad.
