Todo fue una fiesta en el Jockey Club de San Isidro. La lluvia, que fue una tortura en 2025, le dejó el lugar a un sol brillante que durante toda la semana acompañó a los jugadores en la famosa cancha colorada.

La ronda final nos traía al coreano Noh y al norteamericano Docherty igualados en la punta y con tres de ventaja sobre un nutrido grupo de jugadores. Todo hacía parecer que el título se decidiría entre ellos dos, pero Chris Korte se sumó a la conversación cuando firmó una tarjeta de 61 golpes el domingo y puso 21 bajo par en el tablero.

En ese número estaban los dos del grupo final cuando llegaron al tee del par 5 del 15 (fue el hoyo más fácil el domingo). Noh pegó un gancho que terminó fuera de límites y apenas pudo salvar el bogey, mientras que Docherty falló al bunker su segundo golpe y se fue con par.

Ambos jugaron el 16 en par, pero en el 17 el norteamericano dudó con la elección del palo y falló el green. El par 3 de 210 yardas y green diminuto fue una trampa para la mayoría. Por suerte para Docherty la dejó en un buen lugar, salvó un gran par y llegó al tee del hoyo final necesitando un birdie para ganar.

El corto par 4, que no tiene bunkers, es una de esas joyas del diseño que alguna vez hay que jugar, sobre todo con la bandera del día final recostada sobre el costado derecho del green y bien corta, lo que hacía entrar en juego el brutal frente falso. Docherty estaba entre los últimos en fairways acertados en la semana, pero se guardó lo mejor para el final. Pegó una flecha por la parte derecha del fairway; la pelota trepó al green y, ayudada por la loma, terminó a seis metros del hoyo.

Noh falló al monte y todo parecía terminado para el coreano, pero nada se termina hasta que se termina. Pegó un golpe magistral desde debajo de los árboles, dejándola a poco más de metro y medio. Docherty tenía dos putts para ganar, pero con el primero la pasó un metro. Noh vio la última oportunidad y no la desperdició. Ahora Docherty tenía que embocar para ganar… y lo hizo sin dudar.

El festejo del ganador fue fabuloso, ya que el año pasado había tenido chances y las había desperdiciado en la ronda final. Ahora no solo saltó del puesto 98 al 5 del ranking del Korn Ferry Tour, sino que también se quedó con el lugar para jugar el Open en Royal Birkdale.

Un párrafo aparte merece la actuación de Segundo Oliva Pinto. El aficionado de Córdoba venía de dejar pasar una muy buena chance en el LAAC y necesitaba una revancha personal. Jugó la qualy el lunes y la ganó haciendo 62 golpes; desde el jueves mostró su mejor nivel y, con una ronda por jugar, estaba a cuatro de los líderes. El domingo arrancó con dos birdies para ilusionarse y al final su tarjeta de 67 golpes lo metió entre los 10 mejores del Abierto. Se quedó con la Copa Emilio Pereyra Iraola que premia al mejor amateur y, por haber terminado top 25, tiene un lugar para jugar esta semana el Korn Ferry que se disputa en Chile.

Una cancha presentada en forma impecable, como nunca recuerdo haber visto la colorada; una gran organización a cargo de la Asociación Argentina de Golf y el marco que solo el Jockey Club le puede dar al Abierto. Una semana inolvidable para Docherty, pero que todos recordaremos como la de un gran Visa Open de Argentina. Uno como hacía mucho no vivíamos.

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